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Un 19 de julio más la Hermandad de la Vieja Guardia honró a los Caídos en el Cuartel de la Montaña, hace ahora setenta y cuatro años, en el mismo lugar en el que sucedieron los hechos. Y aunque el Cuartel ya ha desaparecido y en su lugar se encuentra un hermoso parque, un monumento recuerda aún la gesta de aquel puñado de españoles que un día se vio obligado a empuñar las armas para combatir al marxismo. Como manda el protocolo falangista, primero se ofrendaron una corona de laurel y las cinco rosas. Después se leyó la hermosa Oración a los Caídos. No hubo minuto de silencio ni aplausos vacíos para sustituir a las oraciones, porque a nosotros no nos da vergüenza orar en la calle y que nuestros labios pronuncien un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria a Dios. |
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Al igual que en años anteriores, la Falange y el TNS se sumaron al acto convocado por la Hermandad, siendo el jefe nacional del Sindicato de Trabajadores Nacionalsindicalistas, Carlos Rodríguez, el primero en intervenir.
Rodríguez lamentó la muerte estéril de los camaradas caídos puesto que la situación social, política y económica de España, cada día está peor; los sindicatos actúan según las directrices que les marca la izquierda política y los trabajadores ven menguados sus derechos y parecen destinados a volver a un sistema de esclavitud laboral.
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A continuación Manuel Andrino, jefe nacional de La Falange, hizo referencia a los dramáticos hechos acaecidos en el Cuartel y los motivos que llevaron a militares, falangistas y a otros muchos civiles, a la mitad de los españoles de la época, a enfrentarse a un gobierno que, a pesar de su disfraz democrático, no solo iba recortando cada vez más libertades sino que también perseguía y atentaba contra la vida de todo aquél que se le opusiera. Andrino no pudo evitar la comparación de aquellos militares españoles que se alzaron contra la República porque su sentido del honor y su juramento de defender la integridad de la Patria así se lo exigían, con los militares actuales, reconvertidos en trabajadores de una ONG al servicio del gobierno de turno, dispuestos a silenciar los hechos heroicos de los militares españoles en la División Azul o en la guerra olvidada de Sidi-Ifni a finales de los años cincuenta. |
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El último en intervenir fue Carlos Batres, presidente de la Vieja Guardia, que fue como siempre, muy parco en palabras. Tras agradecer a los presentes su asistencia al acto conmemorativo, inició el Cara al Sol.
¡¡¡CAÍDOS EN EL CUARTEL DE LA MONTAÑA!!! ¡¡¡PRESENTES!!! |
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