La ponente de la séptima conferencia del CENS, celebrada el martes 25 de mayo, fue doña Consuelo Martínez-Sicluna y Sepúlveda. Como ya avanzamos, su curriculum es impresionante: profesora titular de Derecho Natural y Filosofía del Derecho de la Universidad Complutense de Madrid; miembro de numerosos comités de distintas universidades italianas, de la Sociedad Internacional Tomás de Aquino); Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Madrid, y de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba,… Es autora de los libros Legalidad y Legitimidad: la Teoría del Poder (Ed. Actas, Madrid, 1991), y Del Poder y la Justicia: El Sentimiento de la Justicia (Ed. Actas, Madrid, 1997); coautora de La Nozione del Principio di Sussidarietá e i Poteri Regionali: Teoria e Prassi (2009)... Y un muy largo etcétera.


En "A propósito de la memoria histórica", título de la conferencia, Martínez –Sicluna llega a las raíces de la llamada Ley de la Memoria Histórica, que no son otras sino la justificación y el enaltecimiento de la II República, revistiéndola de un espíritu democrático que en realidad nunca tuvo, ni siquiera en sus comienzo, ya que el Gobierno provisional, formado por el comité revolucionario del Pacto de San Sebastian y alentado por la dejadez de los monárquicos, careció de toda legitimidad en su nacimiento.




Durante los pocos años que duró la República, está no destacó por sus bondades democráticas. Y no lo hizo porque existía una izquierda que no estaba interesada en un estado democrático sino en la socialización al estilo ruso del país y en un sectarismo en persecución de todo aquello que no fuese proclive al ideario marxista. La prueba más evidente de este interés fue la Revolución de Octubre del 34 que aunque fracasada, dejaba claro cuales eran las intenciones socialistas. El sectarismo se iba mostrando con más claridad conforme se acercaba la guerra civil: la quema de conventos y los asesinatos ideológicos eran cada vez más frecuentes y cada vez más peligrosos por cuanto que en muchos casos, eran alentados por el propio gobierno, caso del asesinato de Calvo Sotelo…


Y nos contó mucho más… Hizo referencia a aspectos históricos conocidos y otros bastantes más desconocidos, pero que en cualquier caso merecen ser recordados para que la atrofia social no nos haga minimizar las barbaridades y tropelías de la II República… La exposición de Consuelo Martínez-Sicluna fue tan magistral que aún se continúa hablando de su conferencia. Como hay un vídeo disponible, lo que mejor es que cada uno juzque por si mismo:

Conferencia de Martínez-Sicluna



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