Como todos los años, la Hermandad se sumó a los actos organizados por La Falange con motivo del 20-N. Estuvo presente en el acto político del sábado 21 de noviembre, que se celebró en la inmediaciones de la casa natal de José Antonio, manifestación incluida, y en la despedida de la Corona en Moncloa, donde se iniciaron los relevos que deberían portarla hasta el Valle de los Caídos. Los guiones de la Hermandad formaron parte de todos los relevos.

A pesar de los intentos de la Delegación de Gobierno de impedir la tradicional marcha -alegando razones de seguridad vial que los abogados falangistas se encargaron de invalidar-, esta se realizó sin más contratiempos que los habituales del frío de las noches de noviembre y el viento serrano, hasta llegar a la puerta de entrada al Valle de los Caídos.


Allí, puesto que la restricción la Memoria Histórica no afecta exterior del Valle, los falangistas cantaron el Cara al Sol ante sin que los guardias civiles pudieran legalmente impedirlo. Después se partió hacia San Lorenzo del Escorial y en una cercana iglesia se escuchó una reconfortante misa, que seguro superó con creces, tanto en espíritu como en humanidad cristiana, a la que en esa jornada se pronunciara en la Basílica del Valle.

Si pensaban que impidiéndonos la entrada al Valle, acabarían con la tradicional marcha, se equivocaron: el Valle de los Caídos no es solo un recinto acotado. Es el respeto a los Caídos, el homenaje y recuerdo a los que murieron por afirmar a Dios y/o buscar una España mejor… Pero eso es algo que quienes carecen de honor, nunca podrán entender.