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En la tarde-noche del 21 de julio, en el monumento que emplaza el lugar en el que estuvo el Cuartel de la Montaña, tuvo lugar el acto de reivindicación de la Memoria Histórica Falangista y el homenaje a quienes murieron en dicho cuartel o fueron fusilados por participar en su defensa.

Dos días antes, y a propuesta de La Falange, un grupo significativo de camaradas se dieron cita en el Cementerio de la Almudena, frente a la tumba en la que reposan los Caídos en el Cuartel de la Montaña, donde el presidente de la Hermandad depositó cinco rosas. Aprovechando la cercanía de la de los Caídos de la División Azul, se hizo ofrenda de otras cinco rosas. (Ver imágenes del día 19)



Pero el acto principal del Homenaje, tal y como se ha mencionado antes, se realizó el lunes, en el monumento que recuerda la gesta del Cuartel, tal y como viene haciendose desde hace décadas. Con la ofrenda de las cinco rosas y una corona de laurel adornada con los colores de la bandera de España y de Falange, se inció este hermoso acto e, inmediatamente después, se leyó la Oración por los Caídos que, a pesar de los años transcurridos, no ha perdido frescor y vigencia.


La primera intervención fue la de Carlos Batres. Poco amigo de los rodeos y las folorituras, recordó a todos los presentes el motivo del homenaje y la necesidad, cada vez más apremiante, de proteger la Memoria Histórica de los falangistas y de España. Rememoró los trágicos acontecimientos que se vivieron en ese lugar hace ahora 72 años, y reafirmó el compromiso de todos los falangistas para mantener vivos los ideales de aquellos primeros falangistas.



En segundo lugar intervinó Manuel Andrino, jefe nacional de la La Falange, organización que en los últimos años participa y apoya a la Hermandad para la realización de este acto. Siguiendo la línea de Batres, Andrino declaró a los falangistas de hoy herederos directos de aquellos que, como los falangistas del Cuartel de la Montaña, ofrecieron a la Patria lo mejor que tenían: sus vidas. Aprovechó la ocasión para ironizar sobre la preocupación de la autoridades políticas, tanto las del PSOE como las del PP, de cambiar los nombres de calles "franquistas" y permitir que calles vascas luzcan nombres de asesinos y, lo que es más grave aún, permitan que los terroristas como De Juana Chaos, salgan a la calle sin cumplir sus penas íntegras y a razón de un año de cárcel por asesinato.


El acto finalizó con un mar de brazos en altos y un haz de voces vibrantes entonando el "Cara al Sol".

"¡Caídos en el Cuartel de la Montaña!
¡Presentes!
¡¡Caídos por Dios y por España!!
¡¡Presentes!!
¡¡¡Caídos en el Cuartel de la Montaña!!!
¡¡¡Presentes!!!